10
may

Budismo y valores (I)

   Escrito por: Sebastián  en Budismo

Hoy la sociedad clama por la pérdida de valores y parece como si los valores se hubieran extraviado: no es así. Continúan estando donde siempre.
Lo que se pierde día a día es su práctica y podemos observar cada vez con más frecuencia que las acciones ejecutadas en coherencia a los valores éticos sencillamente no cotizan en el mercado actual.
Decía Confucio que las mejores personas son aquellas que sacan lo mejor de nosotros y nos hacen mejores y que las peores personas son las que sacan lo peor y nos hacen peores. Sabio Confucio.
Una simple mirada alrededor muestra la obstinación del sistema social en sacar lo peor de las personas básicamente a través del miedo y la hipocresía. Desde el seno de la política a la economía y desde los medios de comunicación hasta el ocio los valores están subvertidos. Dicen que es el sistema natural: el más listo se aprovecha del tonto; el más fuerte- o que tiene el arma más fuerte- abusa del débil; el que tiene poder y/o dinero lo utiliza sobre el que no lo tiene.
Pero volvamos a los valores. Repito que los valores no se han perdido, están ahí para quién desee practicarlos. Por ejemplo, los conceptos llamados paramitas- una traducción aproximada sería la de “perfecciones” o “virtudes”- del budismo.
Pero antes de pasar a ellos, debemos recordar que en el budismo habitan dos conceptos-entre otros- de enorme valor: ahimsa o no-violencia y karuna o compasión. ¿Se imaginan solo por un instante que los que tomaran las decisivas decisiones internacionales empezaran, un poco nada más, a tener presente ahimsa o que las grandes entidades financieras comenzaran a inspirarse en karuna? En todo caso eso no dependería de nosotros y sin embargo si depende nuestra conducta de cada día, porque si poco o poco -o a cada minuto- un ciudadano del mundo se sumara a ahimsa y karuna, en poco tiempo seríamos testigos de un gigantesco cambio en la sociedad. No es fácil, pero la toma de conciencia ya es positiva en sí misma. Y cada acto positivo, sea del orden que sea, siempre suma. Decía Sófocles que “la más bella obra humana es la de ser útil al prójimo”. La ventaja que tenemos es que siempre hay un “prójimo” cerca- padres, hijos, parejas, hermanos, amigos…- para ser útiles, positivos y beneficiosos para ellos y, como decía Confucio hacerlos mejores personas y que ellos nos hagan mejores personas.

This entry was posted on Domingo, mayo 10th, 2009 at 8:24 pm and is filed under Budismo. You can follow any responses to this entry through the RSS 2.0 feed. You can leave a response, or trackback from your own site.

5 comments so far

Patricia
 1 

¡¡Me ha encantado!! una muy buena reflexión (y muy acertada).

mayo 26th, 2009 at 11:09 am
Curro
 2 

Solemos esconder nuestras miserias bajo esa alfombra que es el concepto global de sociedad. Nos indignamos y protestamos porque la sociedad es egoísta, porque es conformista y contemplativa, como si fuera un ente ajeno a nosotros. Me ha encantado el artículo, como todos los demás, invitándonos a mirar en nuestro interior.

junio 16th, 2009 at 5:35 pm
Sebastián
 3 

Todo cambio empieza por uno mismo. Lo que ocurre es que es más fácil cualquier crítica que tener el coraje de afrontar los cambios propios.

junio 30th, 2009 at 9:46 am
jorge
 4 

me gusta muyo estos valores

octubre 21st, 2009 at 12:50 am
sebastian
 5 

Me alegro de que te guste. En realidad son los valores que todos conocemos pero expresados de un modo muy preciso.
Un saludo cordial.

noviembre 2nd, 2009 at 11:19 am

Leave a reply

Name (*)
Mail (will not be published) (*)
URI
Comment