20
jul

Breves notas sobre el Camino (VI)

   Escrito por: Sebastián  en Uncategorized

ALGUNOS DATOS MÁS

En el juego de la Oca son significativas las tres “trampas” habituales: la posada, el pozo y la cárcel que a su vez reflejan las tres caídas que tuvo Jesús en al camino al calvario y que están señaladas como estaciones en el vía crucis. Estas tres “trampas” son metáforas de tres principales obstáculos en la vía iniciática. La primera está representada por la posada y se refiere a la pereza y a un exceso de sensualidad obstaculizante, a la falta de esfuerzo y voluntad, a la postergación; sobre todo representa los obstáculos exteriores.
El pozo en cambio representa los obstáculos interiores, aquellos que nacen de la mente y sus tinieblas, aquellos que nacen de no confiar, del miedo. Es como “la noche oscura”.
La última es la cárcel. Representa la necesidad de quedar en paz con uno mismo y el mundo, sin deudas hacia uno mismo y hacia los demás. Alcanzar la inocencia del “libre de culpas”. En la cárcel se expían los delitos hasta quedar limpio y esta es una metáfora adecuada ya que en el viaje, a esas alturas, uno debe alcanzar un suficiente estado de paz con uno mismo. En el camino ese momento esta representado en la Puerta del Perdón de Villafranca del Bierzo muy cerca de Valcarce. En esa puerta se podía lograr ya la “compostelana” o certificado de peregrinación y, lógicamente, es el lugar idóneo para perdonar y perdonarse y dejar el corazón ligero y abierto.
Las tres caídas camino al calvario mencionadas tienen su contrapartida triunfal en los tres días necesarios de la resurrección en sus etapas: Noia, Fisterra y Muxía.

This entry was posted on Miércoles, julio 20th, 2011 at 2:21 pm and is filed under Uncategorized. You can follow any responses to this entry through the RSS 2.0 feed. You can leave a response, or trackback from your own site.

One comment

Coré Martín
 1 

Gracias Sebastian por estas reflexiones tan reveladoras e inspiradoras.
la “casualidad” ha querido que este verano pase por Noya, Muxía y Finisterre, justo después de visitar Santiago. No tenía ninguna intención consciente de Hacer el Camino pero, de regreso a Madrid, me resultó obvio que las etapas del viaje no habían sido una coincidencia.
Me gustaría compartir algunos pensamientos contigo:
Junto a Noya me pasé por el castro de Baroña. Me habían dicho que, según algunos, éste es el lugar original del fin del mundo. Contemplé la obligada puesta de sol (inolvidable por otro lado) y tuve la fuerte impresión que aquel lugar era una especie de observatorio o templo astronómico y no un castro de pescadores como dicen los arqueólogos.
Finisterra me decepcionó, más que nada por la abalancha de turistas que nos juntamos. No pude disfrutarlo pero es evidente que, energéticamente, el cabo de Finisterre está muy vivo. Entiendo que es hoy el punto de España más occidental y míticamente se asocia con el fin del mundo antiguo conocido. Eso debe pesar en la conciencia y debe mantener el lugar vivo.
El cabo Turiñán, verdadero fin geográfico del mundo antiguo, me pareció mucho más impresionante. Algunos piensan que por ahí estuvo el ara solis mandado levantar por Augusto. Sin embargo, parecía estar todo “muerto” desde un punto de vista energético… sentí como una espera… falta de actividad hasta que…
Muxía me llamó la atención por su forma de barca granítica varada en tierra. la sorpresa me la llevé cuando descubrí el santuario de la virgen de la barca, su leyenda jacobea y la piedra del timón. Tuve la impresión que todo el conjunto no era sino un recuerdo del arca de Noé, la barca en la que lo que se salvó de una civilización “pecaminosa” llegó hasta nosotros. El hecho de que toda la península fuera granítica me refuerza en esa intuición. Hoy guardamos información en CDs de sílice. el granito contiene cuarzo y éste sílice… la información de la antigua civilización (las parejas de animales que recrearían el paraiso anterior), esa sabiduría primigenia con la que aquellos que completan el camino prentenden consciente o inconscientemente reconectarse, está guardada en la piedra granítica. Este pensamiento-intuición lo tengo hace tiempo pero la visita a Mugía me refuerza en esa intuición.
Creo que la tradición original proviene de las semillas plantadas por los supervivientes de una civilización anterior. Eso nos lleva a hablar seguramente de la Atlántida, que debió ocupar varias islas de lo que hoy conocemos como océano Atlántico. Algo dentro de mi relaciona el Camino de Santiago y el peregrinar personal con la recuparación de este conocimiento original, heredado de antes y que nos une a través de civilizaciones y civilizaciones con el Creador.

agosto 23rd, 2011 at 3:55 pm

Leave a reply

Name (*)
Mail (will not be published) (*)
URI
Comment